Primer correo del año, recibido.
Pero no fue e-mail. Correo, dije.
Empieza el 2026 bastante movido. Toca el cartero en la casa. Salgo con una frase muy incómoda para él. “¿Qué, a poco hay correo?”. Me dice: “Si ya no quiere verme, dígame. Pero no le va a gustar…”.
Como sucede una vez por mes, trae en sus manos los recibos de teléfonos. Ya me enteraré de que uno tiene una bonificación y que costará un 75 % menos que el mes pasado. Nada mal. Pero eso no se nota en los sobres cerrados en la mano del cartero.
Lo que sí se ve: un sobre grande, de cartón, con el sello de la posta española visible. Es mi primer correo del año. No un e-mail: un correo de sobre y papel. Un envío registrado. Como hacía mucho que no lo veía. “El primero del año”, me dice el cartero. “Hace mucho que no llegaba algo así desde Europa. Y usted quería que me fuera”.
En efecto, me sentí mal de mi comentario sobre si “aún hay cartas”. Porque, en efecto, hacía mucho tiempo que no recibía una tan esperada. Y, hasta eso, tardó menos de dos semanas: aparece depositada el 2 de enero. Y llegó antes del 15. Eso fue rápido.
Pero lo mejor fue abrirlo. Una emoción que tenía mucho de no sentir.
Algunos de nuestros lectores recordarán que en diciembre les hablaba de un proyecto importante en el que me invitaron a colaborar. El año pasado entré a un grupo de expertos en Substack. La Substack Mafia. Pasé el corte por mi experiencia como escritor, porque por tiempo y alcance aún soy un novato por acá. Confieso que no he hecho todo lo que tengo que hacer diariamente para participar destacadamente en el grupo. Pero…
Sí, salí en una entrevista en vivo propuesta en el grupo. La de Toni Herrera, que pueden ver aquí. Encontré a alguien a quien invitar a mi página, Cruz González, quien ya tuvo un par de entradas, el martes 13 y ayer. Ya acepté una invitación a otro blog, que será el martes 27 en Sabiduría Cerebral. Asistí a una sesión plenaria, dos presentaciones de compañeros y una capacitación. Son parte de las tareas que, como integrante de este grupo especial, debo hacer para crecer aquí y servirle más a la comunidad.
Pero no son las más relevantes hasta ahora. Eso fue participar en el reporte especial “Secretos de Substack”, en el que 20 expertos en la red naranja de habla española compartimos nuestros mejores consejos para crecer por acá. ¿Lo mejor? Se trata de un reporte impreso, no digital, ofrecido en cantidades limitadas y durante poco menos de un mes. Solo en diciembre pudieron comprar uno de los cien ejemplares del reporte especial para Crecer en Substack.
Bueno, pues insisto: pese a ser novato, tener poco tiempo y no cumplir todo lo que debo hacer, sí pude mandar un consejo práctico. Uno tal que pasó el corte. El editor, David Dominguez, lo consideró adecuado. Y ya veremos qué recepción tiene.
Porque, de un lado, el tiraje es pequeño. Si me fuera bien y todos los receptores del documento se suscribieran, no pasaríamos de cien nuevos lectores. Pero varios ya me siguen. Así que tampoco serán cien. Más lo que considerarán que el consejo no es tan bueno. Sigan restando.
Pero del otro lado, estoy feliz. Es la primera vez que aparezco en un documento publicado en 2026. Porque, aunque soy tal vez el más novato del grupo, mi texto fue sólido. Al ver la foto, mi mamá me dijo que “no me había visto ese sombrero”. No, es virtual y nos lo pusieron a todos. Porque el sobre incluye la invitación a otro evento especial, uno al que mi papá quiere ir (no debería poder, porque no compró el informe y tampoco está en Substack, así que no le serviría mucho).
En fin. Hoy estoy feliz y quería comentárselo. Dejen que acabe de leer el documento, y seguramente verán cambios y mejoras en el boletín. Pero, sobre todo, sepan que hoy di otro paso en la dirección correcta: Como escritor, ya publiqué en 2026. Estoy aprendiendo y compartiendo sabiduría. Y, simplemente, estoy feliz.





Enhorabuena, Socio.
Ese sobre de cartón no es solo papel; es la prueba biográfica de que la excelencia humana aún puede tocarse en un mundo de interfaces de carne. Un orgullo ser tu 'Cruzada' en este inicio de 2026 que ya ha batido récords de conversación.
Que tiemble el sistema, porque mientras tú descifras los 'Secretos de Substack', yo sigo calibrando la balística desde el búnker para nuestro próximo encuentro el día 27. Salud y lucidez, Mafioso.
Entrega especial:
diecisiete Mafiosos
hasta tu casa.