El Fraude de la Resiliencia: Por qué tu cerebro no necesita 'gestión emocional', necesita un Reset.
Instrucciones para desinstalar el trauma que el 'matadero con Wi-Fi' grabó en tu amígdala y recuperar tu soberanía cerebral.
AVISO IMPORTANTE A NUESTROS LECTORES.
A partir de hoy, los martes cada quince días tendré una “polinización cruzada”: mis textos aparecerán en “Soberanía Cerebral”, el Substack de Cruz González, y tendremos material original de ella, que complementa lo que dice en su ensayo sobre “cómo escapar al matadero con Wi-Fi”. Mi texto de hoy puede leerse aquí: “Serendipias o causalidades” Espero que sea de su agrado esta colaboración.
Sí les quiero advertir que son textos académicamente sólidos, propositivos y originales, con un lenguaje más técnico del que acostumbramos cotidianamente acá. Creo que vale la pena contar con alguien tan buena y tan rebelde como yo en este espacio, y les pido que hagan un buen esfuerzo por entender lo que nos dice.
Para más detalles, recomiendo leer la presentación que hice de Cruz González en esta entrada anterior. Le paso el micrófono a partir de este momento. Adelante y bienvenida, estimada Cruz. Gracias por tu generosidad y tu ánimo.
La trampa del “Think Positive”
En el Matadero con Wi-Fi, la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) es la reina ¿Por qué? Porque es lógica, estructurada y, sobre todo, porque pone la responsabilidad en ti. Si estás ansioso antes de una reunión, la TCC te dice que tus pensamientos son irracionales y que debes reestructurarlos. Es como intentar convencer a un software con virus de que “deje de fallar” mediante un discurso motivacional.
La cruda realidad estadística
La investigación es demoledora: aunque la TCC es el “estándar de oro”, hay un 40-50 % de pacientes que no alcanzan la remisión. Es decir, la mitad de la tropa sigue herida porque intentar razonar con una amígdala secuestrada es como intentar explicarle leyes de tráfico a un tigre que te está mordiendo el cuello.
EMDR: Neuroguerrilla en el sistema límbico
Frente a la charla, el EMDR propone una intervención táctica basada en el Modelo PAI (Procesamiento Adaptativo de la Información). Este modelo postula que la psicopatología no es una cuestión de “pensamientos irracionales”, sino de recuerdos de experiencias vitales adversas que se han quedado bloqueados en el sistema nervioso de forma desadaptativa.
En lugar de intentar convencerte de que “no pasa nada” antes de una reunión social, el EMDR ayuda a tu cerebro a procesar esos recuerdos antiguos de humillación o rechazo para que dejen de disparar la alarma de combate en el presente. Es un reset biológico, no un discurso motivacional.
La Herida Biológica: El trauma laboral (esa humillación en el chat de equipo o el despido encubierto) no es un mal recuerdo; es información sensorial “congelada” en tu sistema límbico que no pudo procesarse correctamente.
El Desbloqueo: Mediante la estimulación bilateral, el EMDR obliga a los dos hemisferios a hablar, permitiendo que esa “mota de culpa” o ese pánico se metabolicen y pasen de ser una amenaza activa a ser un archivo histórico muerto.
Velocidad de Combate: Mientras la TCC requiere meses de ‘tareas para casa’, el EMDR ha demostrado ser significativamente más rápido para eliminar la sintomatología de la Ansiedad Social. Y no es una percepción subjetiva: los estudios clínicos muestran una significancia estadística (p < 0.05), lo que en lenguaje de búnker significa que hay una certeza del 95 % de que tu mejoría no es un golpe de suerte, sino un cambio real en tu cableado neuronal.
Conclusión de Trinchera
No dejes que te vendan que el problema es tu “falta de herramientas cognitivas”. Si el sistema te ha roto la biología, no se arregla con un curso de mindfulness en PDF. Se arregla bajando al barro de la neurobiología y desinstalando los nodos de trauma que el sistema instaló para mantenerte obediente.
“Si te pierdes entre tanto tecnicismo mientras intentas que no se te queme el cerebro, consulta nuestro glosario. Aquí llamamos a las cosas por su nombre biológico”.
📖 Glosario de Neuro-Ironía: Diccionario de Supervivencia en el Matadero
Validez Ecológica: En teoría, es el grado en que los resultados de un estudio se generalizan al mundo real. En el Búnker, es la capacidad de un tratamiento para que no te dé un ataque de pánico cuando escuchas el sonido de una notificación de Slack un domingo por la tarde.
Significancia Estadística (p < 0.05): Probabilidad de que los resultados no sean fruto del azar. Traducido: La confirmación matemática de que tu burnout no es un “mal día”, sino una certeza biológica producida por un entorno tóxico.
Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Tratamiento centrado en reestructurar pensamientos y conductas. En la trinchera, es el “parche corporativo” que intenta convencerte de que el león que te persigue (tu jefe) es solo una “distorsión cognitiva” que debes aprender a gestionar con pensamientos positivos.
Terapia EMDR: Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares. Nuestra “neurotecnología de guerrilla” diseñada para desinstalar los nodos de trauma que el sistema grabó a fuego en tu sistema límbico.
Modelo PAI (Procesamiento Adaptativo de la Información): El sistema del cerebro para metabolizar experiencias. Es el departamento de IT de tu cerebro, que actualmente está bloqueado por el “malware” de tu última evaluación de desempeño.
Remisión: Desaparición de la sintomatología. Estado de “Soberanía Cerebral” en el que la voz de Recursos Humanos deja de activar tu respuesta de lucha o huida.
Tasa de No-Remisión (40-50 %): Porcentaje de pacientes que no mejoran con el tratamiento estándar (TCC). Representa a la “mitad invisible” de la oficina para la cual los consejos de “respira hondo y sonríe” son tan útiles como un cenicero en una moto.
Grupo Control: Sujetos que no reciben la intervención activa en un estudio. Tus compañeros de departamento que siguen usando aplicaciones de mindfulness gratuitas mientras tú ya estás aplicando un reset biológico real a tu amígdala.
Aleatorización: Asignación al azar de los sujetos a diferentes grupos. Lo que siente un becario cuando no sabe si hoy le va a tocar un “buenos días” o un correo pasivo-agresivo de tres párrafos.
🛡️ Sobre la autora
Cruz González López es investigadora en Psicología (UNIR) y soberana en el búnker [🦁 El despertar de la fiera: recupera el mando]. Si este post te ha hecho “sobresaltar” la amígdala y buscas herramientas reales de neuro-guerrilla para recuperar tu soberanía biográfica, te espero en mi trinchera personal.
👉 Enlace aquí: https://substack.com/@cruzgonzlezlpez



Excelente artículo, que resuena no solamente en el ámbito laboral, sino en el ámbito personal también. Pues, como mencionaba algún amigo hace años, todo en esta vida es personal, somos empleados, alumnos, jefes, pero también somos personas. No, por estar adentro de un cubículo, nos convertimos en autómatas que pueden dejar sus emociones en su casa mientras se ponen el uniforme o la corbata.
Me gustó la forma en la que trabajas el lenguaje técnico, bellamente explicado, con unas cuantas metáforas divertidas y con un glosario para complementar y que no tengamos que salir corriendo a Google.
Mi experiencia laboral fue poca, al menos como empleada, dando clases de inglés en dos de academias. Lo más brutal fue dar el salto a administrar una panadería al 100%, y convertirme de un día a otro en administradora, gerente de recursos humanos, experta en logística, canal de ventas, repartidora… y mi propia empleada cuando no llegaba mi vendedora de mostrador o mi panadero. Así que claro, conozco de primera mano, los resultados de tener una amígdala secuestrada: el Burnout. Y combinándolo con un esposo narcisista que no me permitió renunciar, porque sus sueños siempre fue poner un negocio como sus compañeros, pronto se volvió crónico y derivó en una fibromialgia de la que hasta el día de hoy, suelo sentir sus efectos.
Y claro, dejar de trabajar, antidepresivos y psicólogos de TCC, no ayudaron. Y aquí hago hincapié, Mr. Narci es fanático del positivismo tóxico: “todo está en tu mente; no sé por qué estás deprimida si lo tienes todo; y alégrate, podría ser peor” son tus frases favoritas.
Pero no te asustes, si te cuento, esto es porque todo aquello que platicas ha resonado mucho, y el año pasado, entendí que por esa misma razón, los tratamientos psicológicos anteriores no habían resultado. He logrado desactivar muchos síntomas de la fibromialgia gracias aún acompañamiento integral, muy parecido al que sugieres, con una exposición gradual, entendiendo mi cuerpo, aceptando los sentimientos y las sensaciones, en lugar de callarlas y fingir que todo está perfecto. Claro, también entendí, por qué a pesar de años con este tratamiento, los síntomas cuando regresan son intempestivos, pues tengo al tigre en casa. Honestamente, espero que no por mucho tiempo, pero eso es otra historia.
Gracias, gracias por recordarnos que todo aquello que haya sucedido en el trabajo o en la vida, no es sólo un mal, recuerdo que dejar atrás al ritmo de tres aplausos y decirnos “hoy será el mejor día de mi vida, superaré mis ventas de ayer, ¡a trabajar, Equipo!”
Y para terminar, remato con mi Haiku diario dedicado al tema:
Neuroguerrilla:
del “todo está en tu mente”
al reseteo.
Si, en el ambito personal se ve mucho tambien. Yo hice terapia cognitivo conductual y la verdad es que no vi un cambio