Probando otros tipos de trabajo.
¿La verdad? Me quedo con lo mío.
Este fin de semana fue bastante curioso. Tocó hacer algunos trabajos menores de plomería, gas y electricidad en la casa.
En algunos, tocó ayudar a un instalador profesional. En otros, la tarea corrió totalmente por mi cuenta.
Nada grave, las tareas se terminaron, aunque de repente es incómodo sentir algún toque porque no cortaste la electricidad, asumiendo que no se iban a tocar los cables, pero en algún momento haces el arco y ¡pum!
El pequeño toque de la corriente eléctrica, nada grave, me recordó que hay tareas a las que no me dedico profesionalmente por una razón muy específica: Me falta la habilidad suficiente y mi tamaño no permite meterse fácilmente debajo de un gabinete de la cocina o atrás de una tarja de baño.
En fin, de repente vale la pena probar este tipo de actividades diferentes y hacer cosas que nunca has hecho o que haces con poca frecuencia.
Uno, para recordar que eres “el hombre de la casa” y puedes hacer ese tipo de tareas o por lo menos supervisarlas adecuadamente; y dos, que tu elección vocacional en cualquier momento puede rehacerse.
Aunque también tocó ver a algunos deportistas profesionales de alto nivel. Sea béisbol o básquetbol, me queda claro que no me dedico a eso porque no tengo las habilidades suficientes y esas difícilmente podría desarrollarlas.
En cambio, para las tareas mentales, llevo muchos años preparándome y haciéndolas todos los días, como para que salgan tan natural y fácil que parezca sencillo, al grado que dicen: “Wow, ¿cómo logras hacer eso? Yo no podría ni en tres horas, menos en tres minutos”.
Lo que me recuerda que cada día hago lo que hago porque elijo hacerlo. Mañana podría ser perfectamente plomero o electricista o chofer.
O bien quedarme en lo que estoy, que es juntar palabras y mandárselas a ustedes. A veces en forma de libro, a veces en pequeños textos como este y a veces platicadas como los jueves de Contexto Legislativo.
Sea como sea, nada de lo humano me es ajeno, decía aquel famoso proverbio, y este fin de semana pude probarlo en más de un sentido y, la verdad, me quedo con lo mío. Aunque ciertamente ganaría más de plomero instalador de gas.
Y eso también te pasa a ti. Nunca olvides que cada mañana decides ser lo que quieres ser. O quedarte donde estás. La elección es tuya. Te invito a hacerla cada mañana, y a que nos cuentes por qué eliges ser lo que quieres ser.
El trabajo de editar
Quien ha leído mi biografía en redes lo ha visto, aunque tal vez no lo sabe: “GJ, Gjsuap. Leyendo, pensando, escribiendo… No necesariamente en ese orden. Autor, bloguero y editor. http://gjsuap.com http://gonzalosuarez.com”. Vamos por partes: Gj, Gjsuap



