Hola, David, qué chido leer tu post sobre la IA. Me gustó cómo lo abordaste sin darnos cátedra, y tal como dices, hacia uno u otro sentido. Tienes razón en que no va a salvarnos ni a destruirnos del todo, pero sí nos va a poner el espejo enfrente para ver qué tanto nos creemos el centro del universo. Eso ya es ganancia.
Me imagino a la IA intentando escribir un post como el tuyo y quedándose corta en el alma que le pusiste; claro, cada vez imitan mejor nuestra voz pero siempre hay algo bello en la creación artesanal. Ojalá sigas compartiendo estas reflexiones, porque hacen falta voces que no caigan en los extremos de utopía o distopía. Me imagino que lo mismo sucedió durante la revolución industrial, cuando pensaban que las máquinas nos iban a sustituir por completo, o con la llegada de la electricidad, cuando creyeron que nuestro fin había llegado por culpa de ese peligroso demonio que desataría incendios por doquier. En fin, quizás la IA todavía tenga mucho que enseñarnos de nosotros mismos o llegue un momento en que volvamos a cotizar más aquello creado a mano. Quién sabe… Mientras tanto, continuemos un día a la vez con el prompt que nos dejas como reflexión.
Me pareció inspirador que hayas aceptado la invitación de Gonzalo así, improvisado y todo. Siento que a veces lo mejor sale cuando no planeamos cada detalle. Gracias por el rato de lectura, David. Se nota la experiencia y la buena vibra.
Un abrazo de unicornia y un saludo fuerte a Gonza, que hizo bien en invitarte.
No sé lo que pasará con la IA en cuanto a como se usará. De lo que estoy seguro es de que ahora hay una burbuja tremenda en cuanto a la infraestructura de la IA, Michael Burry está apostando contra ella.
Como bien decía el maestro Lee (Bruce Lee) Be water my friend. La vida es como el agua de un río y todo lo que se nos presenta solo tiene tres estados:
- Adaptarte y evolucionar
- Estancarte y pudrirte
- Dejarlo pasar y acabar perdido en un mar oportunidades.
Ya nos lo advertía Ramón de Campoamor a finales del siglo XIX (19 para los de la LOGSE), en su poema "Las dos linternas":
Gracias y tienes mucha razón. O más bien, el señor Lee al que citas tenía la razón (le doy el crédito para que no venga a agarrarnos a patadas). Hay que ser como el agua...
Hola, David, qué chido leer tu post sobre la IA. Me gustó cómo lo abordaste sin darnos cátedra, y tal como dices, hacia uno u otro sentido. Tienes razón en que no va a salvarnos ni a destruirnos del todo, pero sí nos va a poner el espejo enfrente para ver qué tanto nos creemos el centro del universo. Eso ya es ganancia.
Me imagino a la IA intentando escribir un post como el tuyo y quedándose corta en el alma que le pusiste; claro, cada vez imitan mejor nuestra voz pero siempre hay algo bello en la creación artesanal. Ojalá sigas compartiendo estas reflexiones, porque hacen falta voces que no caigan en los extremos de utopía o distopía. Me imagino que lo mismo sucedió durante la revolución industrial, cuando pensaban que las máquinas nos iban a sustituir por completo, o con la llegada de la electricidad, cuando creyeron que nuestro fin había llegado por culpa de ese peligroso demonio que desataría incendios por doquier. En fin, quizás la IA todavía tenga mucho que enseñarnos de nosotros mismos o llegue un momento en que volvamos a cotizar más aquello creado a mano. Quién sabe… Mientras tanto, continuemos un día a la vez con el prompt que nos dejas como reflexión.
Me pareció inspirador que hayas aceptado la invitación de Gonzalo así, improvisado y todo. Siento que a veces lo mejor sale cuando no planeamos cada detalle. Gracias por el rato de lectura, David. Se nota la experiencia y la buena vibra.
Un abrazo de unicornia y un saludo fuerte a Gonza, que hizo bien en invitarte.
Me ha encantado tu comentario, Hannie.
Muchas gracias por dedicar tu tiempo a escribirlo y por lo que dices :)
A ti, disfruté mucho la lectura.
Un abrazo.
No sé lo que pasará con la IA en cuanto a como se usará. De lo que estoy seguro es de que ahora hay una burbuja tremenda en cuanto a la infraestructura de la IA, Michael Burry está apostando contra ella.
Como bien decía el maestro Lee (Bruce Lee) Be water my friend. La vida es como el agua de un río y todo lo que se nos presenta solo tiene tres estados:
- Adaptarte y evolucionar
- Estancarte y pudrirte
- Dejarlo pasar y acabar perdido en un mar oportunidades.
Ya nos lo advertía Ramón de Campoamor a finales del siglo XIX (19 para los de la LOGSE), en su poema "Las dos linternas":
"Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira:
todo es según el color
del cristal con que se mira."
Gracias y tienes mucha razón. O más bien, el señor Lee al que citas tenía la razón (le doy el crédito para que no venga a agarrarnos a patadas). Hay que ser como el agua...
Gracias por comentar, Gabi :)
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PD: “19 para los de la LOGSE”, jajajajaja