Otro p*to post sobre IA
Acá el prompt para lidiar con ella.
Gonzalo me ha invitado a pasar por aquí (gracias, camarada) y, como ha sido todo muy improvisado y no tenía nada preparado, voy a hacer algo diferente.
Algo que no está haciendo para nada ahora.
Hablar sobre IA.
Boom.
Lo primero que quiero decirte es que este email, con sus cosas buenas y sus cosas malas, está 100 % escrito por un humano. (Aunque la ilustración tuvo ayuda y es cosa de Gonzalo como editor. Ni modo…).
Por mí mismo, vamos.
Y lo que quiero hacer es fluir mientras escribo, e ir revelándote mi opinión sobre la Inteligencia Artificial según avanzo.
No sé muy bien cuál es, si te digo la verdad, porque nunca me he parado a escribir sobre el tema. Sí, muchas veces hablamos sobre eso en Substackme Deluxe y tal. Y dentro de Substack Mafia. Casi cada día. Pero la verdad es que yo no he “salido ahí afuera”, como estoy haciendo hoy, a decir lo que pienso sobre la IA. Y más que sobre la IA, sobre lo que creo que va a pasar con ella en cuanto al mundo en el que más o menos me muevo, que es el de “Crecer en Substack”. Que no es otra cosa que “crear contenido digital para ganar dinero y poder vivir de él”, pero centrado en una aplicación específica.
Vamos con lo de la opinión.
¿Qué va a pasar con la IA en el futuro?
Pues, tío, no tengo ni idea.
Nadie la tiene.
Hay mucha gente por ahí diciendo que sí la AGI esto, que sí la AGI lo otro.
No quiero buscar el significado de las siglas, pero quédate con que se trata de una IA tan inteligente y avanzada que, 1) o se dedica a resolver por nosotros todos los problemas de la humanidad, o 2) nos mete de cabeza en el universo de Terminator, pero sin que sea una película.
Lo más probable es que no sea ni lo uno ni lo otro.
La IA no va a resolver todos los problemas que tiene el humano, pero sí nos hará mirarnos el ombligo y hacernos dejar de sentirnos el centro de la galaxia.
Solo esto ya resolverá muchos de nuestros marrones.
Tampoco va a destruirnos.
Pero sí es muy probable que nos meta en algunos problemas que ahora mismo no somos ni siquiera capaces de imaginar.
¿Es buena o es mala la IA?
Pues depende de quién la tenga en la mano, imagino.
Como lo que ocurre con el martillo:
Sirve para fabricar un mueble, si tienes el resto de elementos necesarios (ej.: madera, la habilidad…), pero también para abrirle la cabeza a alguien. Si tienes la mala idea y al enemigo a quien abrírsela.
Hace poco el Papa publicó una encíclica sobre el tema que no puedo comentar porque no quise dársela a una IA para que me la resumiera.
Seguramente allí encontrarás mucha más ética aplicada que lo que pueda contarte yo.
Aunque sí que voy a mojarme diciendo qué creo que pasará cuando “lo de la IA” deje de ser el tema del día y se hable de ella con la misma naturalidad con la que hablamos de Internet.
Pasará lo de siempre:
Nos adaptaremos.
Como tampoco soy antropólogo, ni sociólogo, ni nada que se le parezca, no puedo darte datos, casos, ni similares para demostrarte que si hay algo en lo que es buena nuestra especie es en adaptarse a los cambios.
Pero creo que te suena.
¿Hay que preocuparse, entonces?
Sí y no.
Sí, porque hay que ir dándole una vuelta a lo que ponemos sobre la mesa como creadores digitales, escritores, emprendedores, empresarios y dueños de un negocio y/o audiencia. La velocidad a la que alguien deja de ser relevante se multiplicará por 100 (cifra que me acabo de inventar) con respecto a lo que estamos acostumbrados.
Pero también es verdad a la inversa:
Quienes sepan jugar sus cartas, podrán colocarse en el escenario al menos 100 (repito el invento de nuevo) veces más rápido que antes.
Auguro que saldrán celebrities digitales que desplazarán a los auténticos músicos. IAs que compiten entre ellas, de manera autónoma, por ganar concursos literarios. Gurús automatizados que creen cursos sobre Substack en menos tiempo que lo que yo tardo en hacerme un café.
La solución a esto yo tampoco la tengo.
Fíjate que ni siquiera vengo a venderte un curso sobre IA, que puede que sea el tema más monetizable ahora mismo.
Lo único que puedo hacer es marcharme con una idea:
“Tampoco importa demasiado”
No te digo que hagas como si lo que está pasando no existiera, porque está ocurriendo. Lo que te digo es que tú ya sabes lo que va a pasar en tu caso. Como yo sé lo que va a ocurrir en el mío.
De alguna manera, como has hecho muchas taaaantes veces antes, encontrarás la forma.
Que sí, que este es un caso “único en la historia de la especie”, pero te digo lo mismo de antes:
El humano es un superviviente.
Un divorcio puede destruir tu vida con mucha más intensidad y rapidez que la que lo puede hacer cualquier IA. Un hijo irrecuperablemente enfermo, la muerte inesperada de tu padre, la destructiva adicción de tu hermano.
No es que seamos nuevos en esto de que la vida nos dé a veces bien fuerte por el culo, precisamente.
¿Que ahora toca otro de esos cambios que remueven los cimientos que conocemos?
Pues que así sea.
Total.
Al otro lado de esta crisis está la siguiente.
Si algo he aprendido en esta corta, pero entretenida, existencia mía es que, al final, las cosas terminan arreglándose.
Quien nos programó así nos hizo.
Este es el prompt:
“Sobrevive”.
Y eso es lo que hacemos.
Por otros muchos años viendo cómo todo se desmorona a nuestro alrededor y seguimos adelante.
Sonriendo.
Larga Vida a la Mafia
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