Los demasiados libros.
En un mundo con menos lectores.
Leía recientemente en Miradero, el Substack de Samuel Domínguez, que la explosión literaria está desbordada. Diariamente se publican 240 libros en España. Que simplemente seguir el listado de títulos y alguna reseña o resumen es una tarea casi imposible. Leerlos todos mucho más.
Pero a la vez hay materiales muy buenos que pueden llegar a vender millones de copias, algunos en apenas 36 horas.
Ya les he comentado que a mí me sorprendió ver llegar la biografía de Gabriel García Márquez, Vivir para contarla, en camiones blindados como los que transportan dinero y bajando a la librería cajas y cajas de libros, esperando (como efectivamente lo fue), una superventa. Y se volvió una meta personal: que algún día uno de mis libros llegue a las librerías en cientos de cajas en camiones blindados, y que se agoten en una semana.
También llama la atención cuando ves conciertos de 70, 80 o 100 mil espectadores llenos y con gente afuera llorando porque no alcanzó lugar. Y a músicos tan o más capaces, a duras penas juntan unas cuantas monedas en el metro.
Por supuesto, es algo parecido a lo que nos pasa a la mayoría de los autores: unos cuantos consagrados venden por camión, otros un ejemplar al mes.
Leí hace poco que un autor conocido, querido, apreciado, con buenos textos, reporta que tras 20 años de carrera lleva 5 años de poder vivir exclusivamente “de ser escritor”. Quienes lo observamos a detalle conocemos que no gana tanto de la venta de libros, sino de los cursos y conferencias vinculadas a esos libros. Es decir, sí, sus regalías le dan una buena base, pero gana al vender materiales derivados. J.K. Rowling no gana tanto de los libros de Harry Potter como de las películas, juguetes, disfraces y demás productos derivados de su obra.
¿Cómo destacar en un mundo lleno de demasiados libros? Eso es algo que estaré trabajando esta semana. Ya les contaré el próximo viernes qué resultados tenemos. Porque lo importante no solo es escribir y luego publicar, sino ser leído.
Y esa parece que es la pieza que me ha faltado en esta carrera de ser escritor que vive de ello, que disfruta su obra y que tiene muchos lectores. Pero como bien decían, esta es una tarea solitaria que hay que hacer paso a paso, sin perder la esperanza y sin dejar de escribir cada día, aunque sea un poco. No necesariamente que publiques.
Es una tarea cotidiana que hay que hacer y entender como un trabajo profesional y serio. Y ese es, sin duda, el primer paso: escribe hoy.
Algo mejor que ser autor leído es…
En el texto anterior, les comentaba que una cosa es ser autor; otra, autor publicado; una más, ser autor leído, pero que hay algo aún mejor.





Vaya imagen esa de los blindados cargando con libros.
Un brindis por que lo consigamos algún día ❤️
Y muchísimas gracias por la mención!