Esto también pasará.
La frase que más les llamó la atención ayer.
En la entrada de ayer notaron que estaba triste, incómodo y molesto.
Había sido un mal día, prometía que no mejoraría y estaba con un ánimo bajo. Al momento de escribir el texto, no se me ocurría de qué hacerlo y me sentía mal, así que salió uno de los lamentos más graves en lo que va del año.
Trajo muchas respuestas positivas: por correo, por mensajes, incluso llamadas; en los comentarios… Básicamente, me decían: “Yo también he pasado eso”, “Me da gusto saber que nos apoyamos”, “Vamos adelante, como dices, esto también pasará”.
Y esa frase con la que cerraba el texto fue algo que llamó mucho la atención. Es uno de los conceptos que repiten con frecuencia los estoicos, ese grupo de pensamiento que data de la época romana y que enfatiza que tal vez no puedes cambiar las circunstancias, pero sí puedes controlar siempre tu respuesta a esas circunstancias.
Que si no puedes resolver algo, no tienes por qué preocuparte, pues no tiene solución; si lo puedes resolver, no tienes por qué preocuparte, pues lo puedes resolver. Hazlo y ya. Ocúpate, no te preocupes.
Si tienes control sobre algo, lo puedes aplicar; y si no, deja fluir las cosas.
Ha sido una filosofía que había conocido mucho tiempo atrás. Durante algún tiempo en mi cuarto de adolescente tenía aquella frase de Séneca: “No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va”.
Llegando a la universidad, conocí más a fondo esta filosofía y la verdad fue la que me llevó adelante, cursando estudios becado en una institución de alto nivel académico y de mucha dificultad. Y pude terminar bien la licenciatura y la maestría gracias a esta filosofía de no preocuparme de más por lo que no podía controlar y hacer lo que debía cuando sí podía controlar las circunstancias.
En fin, “esto también pasará” se ha vuelto un lema para lo bueno y para lo malo, porque no olvides que los momentos positivos de tu vida son efímeros también. No te aferres a ellos. Guarda el recuerdo, pero no vivas en el pasado. Todo fluye y a todo tienes que dejar correr y recibirlo en el mejor momento y disfrutar, ¿por qué no?, hasta las horas malas como las que tuvimos ayer.
Gracias a todos los que escribieron preocupados y les recuerdo que hoy tenemos un nuevo día que también pasará. Aprovéchenlo y disfrútenlo, incluso si tiene malos momentos.


