No siempre es fácil estar tras quien crea, pero sí que siempre da grandes recompensas personales ver que les has podido ayudar, sobre todo cuando ves la ilusión que ponen en lo que hacen y en el resultado del trabajo conjunto.
Hay gente que no es capaz de apreciar la opinión de los que saben, pensando que dirigen todo y que su visión es la que manda. Perdida? pues quizá más un alivio que otra cosa
Gonzalo, leerte confirma que detrás de tu enorme profesionalismo hay un ser humano generoso, íntegro y profundamente comprometido con los sueños de otros. Gracias por tu esmero, tu ética y tu calidad humana.
Gracias por compartir esta visión tan honesta sobre la labor del editor. Entender la 'carpintería' que sostiene cada texto es vital para apreciar el valor de lo que finalmente llega a manos del lector.
Editar textos:
produciendo perfección
desde el corazón.
No siempre es fácil estar tras quien crea, pero sí que siempre da grandes recompensas personales ver que les has podido ayudar, sobre todo cuando ves la ilusión que ponen en lo que hacen y en el resultado del trabajo conjunto.
Hay gente que no es capaz de apreciar la opinión de los que saben, pensando que dirigen todo y que su visión es la que manda. Perdida? pues quizá más un alivio que otra cosa
El buen editor es invisible, porque su trabajo consiste en que no se note su presencia ¿no?
Gracias por compartir tu experiencia, Gonzalo. De los fracasos se aprende muchísimo.
Con frecuencia, más que de los éxitos.
Escribir a mano alzada te ayuda a ordenar ideas...
Luego la edición ya lo convierte en algo útil para otros pero que difícil debe ser editar el trabajo de otros.
Te admiro Gonzalo
Gonzalo, leerte confirma que detrás de tu enorme profesionalismo hay un ser humano generoso, íntegro y profundamente comprometido con los sueños de otros. Gracias por tu esmero, tu ética y tu calidad humana.
Gracias por compartir esta visión tan honesta sobre la labor del editor. Entender la 'carpintería' que sostiene cada texto es vital para apreciar el valor de lo que finalmente llega a manos del lector.
Me encanto el último párrafo Gonzalo, un ejemplo súper bueno, que vale por 10 explicaciones.