Y, tras un día de reflexión…
La mejor mesa del foro sobre I.A.
Ya. Una semana de platicarles sobre el Future Talent Forum al que asistí la semana pasada, y que trató de la vinculación entre academia, empresas y con la disrupción que implica la inteligencia artificial.
Aunque el foro duró día y medio, solo me tocó estar el primero por una complicación de agenda. Y una de las mejores sesiones fue la penúltima de ese día. En esa participaron Ana Lucía Hill, de la Universidad de la Libertad; Claudia Cárdenas, de LinkedIn; Johanna Flores, de CryoHoldo Biotec; Anders Finne, de Leader Lens y miembro del FTC; y fue moderador el profesor Fischetti, quien condujo los talleres de los que ya les había contado.
Esta mesa gustó bastante porque originalmente cada uno de los ponentes expondría un subtema por diez minutos, pero decidieron que mejor fuera un diálogo… y salió mejor. Hubo una química muy interesante entre los panelistas, que la hizo más rica y plena. Y la experiencia previa y el contexto de cada uno le dio una profundidad buena.
Es difícil hacer un recuento justo de lo dicho por cada uno, pero… van las principales ideas que se escucharon en ese panel:
Cada uno en su lugar. No olviden que la inteligencia artificial es una mera herramienta. No dejen que ella les imponga las condiciones de funcionamiento de su negocio o de su grupo en la escuela. Ustedes mandan.
Mantenlo simple. Hay la sensación de que hay que ser “más profesional” usando esas herramientas, complicando de más las cosas. Pero el mejor procedimiento sigue siendo el más simple que permita completar una tarea.
No hay personal experto. Genéralo. Dado que es una herramienta reciente, las personas que conocen bien las herramientas no conocen tu negocio, y viceversa. Es más fácil capacitar a tu personal en el manejo de las nuevas herramientas en tu contexto que buscar que un experto en I.A. conozca tu negocio. Lo que no descarta que sean buenos consultores para ti.
Sé más humano. Es algo que no podrá hacer la I.A.: preguntarle a tus vecinos cómo están, compartir con tus vecinos. Hablar y escuchar más a la gente. De hecho, Lucía comentó que se ha dado cuenta de que todos los días le toca el mismo chofer en el autobús, porque lo toma a la misma hora. Ya hasta lo saluda por nombre. O el día que rompió su rutina, y la vendedora de tamales de la esquina le preguntó si estaba bien, “porque usted siempre sale a la misma hora, y no la había visto. ¿Está bien, güerita?”.
Sé precavido. No le des todos los datos a la I.A., y una manera de hacerlo es establecer tu privacidad en ciertas aplicaciones, como las de chat o de búsqueda. Que los agentes sepan lo que tú quieras decirles que sea relevante para la tarea que les encargues; no darles en automático todo lo que te pasa. Porque, ya que no olvidan y lo procesan todo, podrán saber qué día tuviste problemas con tu pareja o cuándo conmemoras una muerte que te deprime, o incluso si acabarás ebrio o no en función de un resultado deportivo. “Y el riesgo es que terminen induciéndote a ello, porque te ven bien tres días al hilo”.
Ama a la gente, y hazlo notar. Usa la I.A. para que haga las tareas repetitivas y poco relevantes, pero que te liberen tiempo para tareas creativas y, en particular, para que tu amor por las personas que quieres tenga más tiempo para manifestarse.
Y bueno, tras esta semana de recuento, terminamos con el tema central del Future Talent Forum. Mañana toca podcast y el viernes tocaremos otras preguntas que me han hecho llegar. Gracias a todos por estar, por leer y por compartir.
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Una herramienta
para usar con precaución
y simplicidad.