Tener ideas y llevarlas a la práctica.
No es lo mismo pensar que hacer.
Hay un refrán que dice que “las ideas valen dos centavos, porque son muy baratas, abundantes y cualquiera puede tener miles de ellas”.
La diferencia importante está en cómo las llevas a la práctica.
Y por supuesto, del dicho al hecho hay mucho trecho y hacerlas hace que se complique mucho si no estás atento a lo que quieres lograr.
Muchas veces el primer paso es el más complicado: consume mucha energía y agota antes de llegar; por supuesto, es la posición negativa la que más te complica las cosas.
Sentir que, no importa lo que hagas, no va a funcionar.
Toparte con el primer rechazo y asumir que ya ese es el definitivo y que no tienes por qué avanzar. La lucha es pasar esas barreras que te detienen y tener la mentalidad adecuada. Con la mentalidad correcta puedes vencer cualquier tipo de dificultad; si no la tienes, cualquier obstáculo, por pequeño que sea, se vuelve insalvable. Lo importante es tener esa posibilidad de llevar tus ideas a la práctica.
Me gustaría saber que estás intentándolo y lográndolo cada vez.
Ahorita tengo varios proyectos atorados antes de la mitad del mes, precisamente porque las ideas son muchas, el tiempo poco y la circunstancia de avanzarlas no parece tan bollante.
Sin embargo, estoy seguro de que llegaré al final del mes con resultados importantes; ya les comentaré. De cualquier manera, recuerda que no basta con tener ideas. El chiste es poderlas poner en práctica de la mejor manera y a la brevedad.
Estamos pendientes de lo que sigue para materializarlas pronto y bien.



Del dicho al hecho…
difícil es comenzar;
aún más, continuar.