¿Para aprender? El cine
Es una escuela con lecciones individuales.
Tengo una afición que procuro alimentar una vez a la semana. Ir al cine. Lo asumo no solo como un entretenimiento; es también una experiencia casi religiosa. Entras a un templo con otras personas que van a lo mismo. A que te cuenten una historia. A estar en silencio. A agudizar los sentidos. Sean dos o doscientas. Al final, sales a comentar lo que viste.
Pero también el cine es una escuela. Da lecciones en cada película. A veces son de crecimiento. Otras, de dificultades. Algunas más son un espejo. Otras, simplemente son de universos tan lejanos de personajes tan fantásticos…
Ayer les hablaba de qué debe ser difícil trabajar como superhéroe y llevar una familia. (Por cierto, la entrada acabó abruptamente como un efecto de drama literario. Gracias a los que se preocuparon si estaba bien, si la red funcionaba o si fui descuidado).
Bueno, pues esta semana tal parece que el Profesor Cine le dio por enseñarme sobre vida en pareja. “Eternidad”, historia en que una mujer tiene que escoger si pasará la vida eterna con su primer esposo, el gran amor de su vida que murió en la guerra a los pocos meses de casados, o con quien fue su esposo por décadas. Vista en el cine.
“Los Roses”, que enseñan que tu peor enemigo puede ser la expareja: te conoce más que nadie y sabe dónde hacerte daño. Pero no te odia: simplemente está incómodo con los silencios rutinarios y los supuestos de los que ya no se pregunta nada. Vista en casa con mis papás. Les quedó claro el mensaje.
“Más allá de los sueños”, lo que puedes hacer por tu pareja incluso en el más allá. La primera y última secuencias me encantan. Medio vista en casa… porque justamente salió la “batiseñal paterna” y debí dejarla incompleta. Porque más que una pelicula sobre responsabilidad familiar hay que vivirla.
Y a ustedes ¿qué película les ha dejado lecciones? Mañana les comento otra idea…



Vida y familia:
lecciones en pantalla y
honda reflexión.