No, pos no…
No importa: en el próximo mundial serán 100 años…
Este lunes 6 de julio nos amanecemos los mexicanos con una noticia triste. El mundial del que fuimos coanfitriones ha terminado para nosotros.
Una dolorosa derrota 3-2 contra Inglaterra nos dejó ya fuera de esta Copa Mundial. En el último partido que se jugara en nuestro territorio en este 2026. Perdimos, y en casa.
Lo más triste es que México tuvo un dominio sobre el juego, particularmente en la primera mitad. Inglaterra solo tuvo tres llegadas claras al marco mexicano. Lo malo es que dos de ellas se volvieron goles. En apenas dos minutos pasamos del “arco invencible que no tenía goles en cuatro partidos” a ir perdiendo 2-0. En un estadio en el que llevábamos dos derrotas en partidos internacionales en 56 años. Ninguna en un Mundial.
En la segunda mitad, Inglaterra se encerró a defender más su ventaja. Y más, porque tenía un jugador menos y varios amonestados. Aun así, no logramos achicar la diferencia lo suficiente y hemos quedado fuera. 3-2 fue el marcador final.
El tema es que el colectivo nacional hablaba del “¿Y si sí…?”, es decir, del ánimo de que íbamos a lograr hacer lo que nunca habíamos hecho: calificar al menos a una semifinal mundialista. En parte, por ser locales. También por el ambiente festivo. Por jugar en la catedral del futbol, el único estadio tres veces mundialista, lugar de consagración de Pelé y Maradona. Pero la verdad es que fue el “no, pos’ nomás no”. Otra vez nos quedamos en la orilla sin posibilidad de lograrlo.
Lo que me preocupa no es tanto lo que puede o no hacer una selección nacional en un torneo internacional, sino lo que refleja sobre nuestra mentalidad.
Nos pasa en política, nos pasa en negocios, nos pasa en tantas cosas.
Creemos que la nueva posibilidad es la mejor: el nuevo jefe, el nuevo entrenador, un trabajo nuevo, la pareja reciente, el nuevo político; esto nuevo es LA verdad, lo que va a modificar todo, el que va a hacer que las cosas cambien; termina siendo igual o peor que lo anterior.
Y no solo es en el caso mexicano, le pega un poco a toda América Latina. Pero aquí es particularmente doloroso porque en el próximo mundial, en 2030, cumpliremos 100 años de estar participando en las copas del mundo sin haber pasado nunca a la última ronda.
Somos el 5.º país con más mundiales, empatado con Italia. Los demás compañeros en el club de los longevos y con mayor número de participaciones en la Copa del Mundo ya han sido campeones al menos una vez, incluidos Brasil, Inglaterra, Alemania, España, Argentina, Francia, Italia, Uruguay… Solo Bélgica y México han estado en más de 15 torneos sin ganar ni uno.
Por eso verlos desde cerca pero tan lejos es muy doloroso. Y más porque es la última vez que podremos ser locales en este torneo, al menos en lo que nos queda de vida. Por lo mismo, jugar en un estadio como el Azteca a una altura tan alta, en el clima adecuado para nosotros, con una afición numerosa y apasionada; todo eso nos permitió tener dominio, pero no bastó para ganar.
En fin, solo espero que esta tristeza que hoy nos tiene a los mexicanos un poco alicaídos se vuelva algo que podamos superar más adelante. Porque el mundo no se acaba con un partido de futbol, pero ¡ah, cómo pesan las expectativas que construyes y no se logran!


