Momentos de repensar las cosas.
Y de actuar con decisión.
Hay momentos en la vida en que no hay espacio para las vacilaciones o las dudas. Tienes que hacer lo que tienes que hacer y punto. Hay pocas opciones si no sigues la ruta trazada y mejor la intentas hacer de la mejor manera. Y ese es uno de los momentos en los que estoy ahora.
Por una circunstancia de vida ha sido necesario consultar a un médico y el diagnóstico no es precisamente el mejor. No es precisamente grave, pero requiere un cambio de hábitos y de vida bastante radical.
Por lo pronto, vendrán 30 días de una prueba muy difícil en cuanto al cambio de hábitos, actitudes, alimentación y demás.
Claro, hay dos opciones: que mejore rápidamente y valga la pena seguir, o que empiece a fracasar: total, de uno en uno, un día no se hace una cosa, otro día otra y, al final, abandonamos todo. Una equivocación más hoy no importa, porque “mañana sí lo haremos en serio”, y bueno, si lo haces dudando, así poco a poco se nos va la vida, sin poder avanzar en el tema.
Así que llega el momento de repensar las cosas, de hacer lo que tienes que hacer a pesar del costo y con toda la voluntad por encima.
Y hacerlo como lo enfoca el importante método de los Alcohólicos Anónimos: solo por hoy. No me centraré en que vienen 30 días complicados, sino solo en que la siguiente comida la haré conforme a las reglas establecidas.
Cuando volteas a ver todo lo que queda prohibido en este periodo: leche, yogur, queso, crema, pan blanco, azúcar blanca, harina blanca, refresco, grasa quemada, marisco, cerdo y vísceras… pones cara de “¿Y entonces, de qué voy a vivir?”. Sé que es por un importante logro en salud y que estoy a tiempo de evitar problemas mayores.
Así que les pediré, queridos amigos y amigas, que durante los próximos días, de aquí al Día de las Madres en México (10 de mayo), me acompañen a asegurarme de que esté cumpliendo mis retos personales y que pueda hacer y no solo pensar las cosas.
NOTA: Por un pequeño error, salimos una hora más tarde de lo habitual. Pero estamos bien, aún no me vuelvo loco con la dieta… parece.



Si hay dieta estricta,
con apoyo de amigos
es llevadera.