Metas cumplidas
Se siente genial.
Hace poco más de cuatro años me hicieron un reto. Dudaron de mí, dijeron que no era posible. Lo acepté, esperando lo mejor, pero programando las cosas “por si se complicaban”. Es decir, en lugar de una meta a dos años, la puse a cuatro. Con la intención de lograrla en dos, pero tener colchón por si acaso.
Por supuesto, las dificultades empezaron el día 1: abrieron dos expedientes diferentes. Mezclaron los términos. Hicieron lo que se llama “un cagadero”. Y por poco eso me arruina el proyecto en las primeras semanas.
Cuando llegué con esto a casa, fue toda una sorpresa. No creyeron que fuera posible. Sí, la vida me abrió la oportunidad: un trabajo nuevo, que requería viajar por carretera y manejar entre 150 y 200 kilómetros al día, y que dio un generoso bono de bienvenida. Por eso pude empezar.
El apoyo de la familia fue fundamental, en especial de mi papá. Gracias a su apoyo y confianza, pudo ser un poco mejor que el auto que tenía en mente. Al final, un día antes de la fecha límite, empecé a rodar con una Mazda CX-5 roja usada por los caminos de México. Eso fue hace casi 120,000 kilómetros.
Ni seis meses después, efectivamente se complicaron las cosas y pasamos del plan A al plan B. No tomó dos años como se pensó, sino cuatro. Y ya, por fin, he acabado de pagar por ella.
Debo decir que es uno de los tres carros que he tenido que más he disfrutado en la vida. Sensaciones de manejo y algunos destinos lo hacen sentir así. Claro que el Intrepid 1997 usado (¡sí, el de Jerry Maguire!), en el que, por trabajo, me hizo estar en una misma semana viendo el Golfo de México en Veracruz un lunes y el jueves estar en la costa de Colima, por Armería, viendo el Pacífico y manejando solo de costa a costa, fue una gran experiencia.
Y mi primer carro de agencia, un Chevy del 97, sería el tercer gran auto, aunque por razones distintas. Ese pequeño go-cart tenía un motorcito explosivo y un consumo de combustible que no he vuelto a ver.
En fin, les comparto con alegría que hoy recibiré la documentación que me acredita como propietario finalmente de esta joyita. Y, por supuesto, quedan los siguientes retos: tener uno más reciente y, ¿por qué no? Estrenar uno.
Hoy estoy alegre porque se cumplió una meta y se logró. Mañana tocaremos temas menos mundanos. Pero hoy, hoy toca festejar y agradecer.



Enhorabuena Gonzalo
Todo esfuerzo, tarde o temprano rinde sus frutos, disfruta mucho, que la vida también es gozar, no solo es estrés, no solo es trabajo, también es disfrutar los éxitos, grandes o pequeños, pocos o muchos, que sea para bien 👍🏻
Hoy celebrando
oportunidades y
metas cumplidas! 🥳🍾