Medir las fuerzas
Para poder hacer las cosas bien.
Uno de los pasajes bíblicos que más me hacen sentido es aquel en que el maestro recuerda la torre que se quedó a medio construir porque el dueño no midió adecuadamente sus fuerzas y sus capacidades.
Esa la tengo presente cada vez que intento hacer un proyecto: si lo puedo hacer, si tengo los recursos y el tiempo necesario para completarlo y si podré cumplirlo a tiempo.
No siempre lo logro; a veces las estimaciones son incorrectas y el proyecto no se concreta como se había pensado, toma más tiempo o menos, más recursos o menos, pero muy pocas veces le das al clavo con exactitud.
Les había platicado en la semana que me hicieron un reto y que hoy les comentaría de qué va.
Me retaron a que, “si tu metodología Escribe Hoy es tan buena, ponla a prueba”. Me pidieron tener un texto importante antes del 21 de junio, es decir, en algo así como 9 días más. (Cuando me hicieron la propuesta eran tres semanas, pero me pasé una sacando pendientes). De lograrlo, será todo un hito porque mostrará que sí puedo hacerlo.
El problema no es mi capacidad o la efectividad del método; me queda claro que en un par de días podríamos tenerlo completo, dedicándome de tiempo completo. El chiste es poderlo meter entre todas las tareas habituales y lo que tengo que hacer en la semana que inicia.
Es decir, si sale algo imprevisto, ya no podré concluir; si se complica de más, no estará a tiempo. O bien tendré que soltar algunas cosas, como el hábito de apagar las pantallas y dejar de trabajar a las 9 de la noche, que ha sido parte del cambio de hábitos. Ustedes que me han seguido saben de qué a qué me refiero, desde hace dos meses.
En fin, toca medir las fuerzas para ver si podremos o no hacer el proyecto. Pero también les decía que iba a requerir su colaboración. Si alguno quiere participar revisando el texto antes de que se publique, es decir, ser lector beta, contáctenme directamente con un mensaje por aquí o al correo habitual que ya conocen: Gonzalo (arroba) gjsuap(.)com. Esto para ver qué tendrían que hacer, términos y plazos, platicarles de qué va y que me digan si también ustedes pueden participar, midiendo sus fuerzas, y si pueden comprometerse a ayudar a que esto saliera bien.
Creo que estará muy interesante y será muy positivo para aquellos que participen y, bueno, a seguir viendo los planos, preparar el edificio para no dejar la torre incompleta o, de plano, decir que no podré y esperar a hacerlo en un tiempo más amplio.
Postscript.
Mientras terminaba de escribir la entrada de hoy, me llegó la confirmación de otro proyecto que había planteado; recién lo aceptaron y tendría que entregarlo el lunes. Afortunadamente, es breve, no muy amplio, de mucho interés para mi y que sería una adaptación de algo que ya hemos hecho antes. Pero el tema es que los calendarios se aprietan demasiado con eso.
Creo que puedo con ambas cosas. Solo esperen si no les respondo rápidamente. Es decir, no antes del lunes comentaré los correos que nos lleguen este fin de semana para los voluntarios del reto.
Y del nuevo proyecto, del de hoy, también pueden levantar la mano, aunque este será más breve y… más divertido, sospecho.


