Los pequeños detalles.
La desidia cuesta más que atenderlos.
Estos últimos días han sido una verdadera sorpresa. Con ese ánimo de que “se acaba el año”, me estoy apurando a sacar varios pequeños pendientes que no había querido hacer a lo largo del año.
Bueno, “que no había querido hacer” tiene una explicación: de algunos, pensé que era más caro. O más lento. O más difícil; que me tomaría mucho más tiempo y dinero del que en realidad requería.
Otros, simplemente era el “no quiero perder tiempo en eso”, para descubrir que en menos de unos cuantos minutos podía resolverse. Por ejemplo: el aire acondicionado de mi carro estaba fallando mal plan. Empañaba al poner el defrost. No circulaba el aire adecuadamente en la cabina. Mantenía temperaturas altas, aun con el aire acondicionado al máximo. Total, parecía una catástrofe.
Por otro motivo, tocó cambiar los filtros de aire. Pero al pedir la refacción, por error me dieron el filtro de aire de la cabina, no el del motor. “Son 250 de la mano de obra si quiere que se lo instale”. Ah, y no hay devolución. Francamente, no traía ese monto a la mano. “Luego lo haré”.
Me metí a Internet, buscando algo. Pero ya se sabe que parece que el algoritmo nos espía. O nota que me detuve en una refaccionaria y que el comprobante enviado por correo dice “filtro de aire de cabina”. Así que me sugiere videos en YouTube sobre “cambio de filtros de aire de cabina”. Yo lo que quiero es que recomiende mi canal de creador, no que me ponga a consumir más videos. Pero me animo a ver el primero.
El procedimiento de cambio es tan sencillo como destrabar un amortiguador de la guantera, quitar la guantera, quitar el filtro, poner el nuevo, poner la guantera y poner el amortiguador. Cómo ensamblar un Lego, pero más fácil.
El tema es que lo iba a poner para “aprovechar el error”. ¡No saben! Ya enfría, quita el frost, circula el aire y se viaja más cómodo. Y fue cosa de unos minutos, que llevaba postergando… como desde hace un año. Sí, una carga de gas freón lo dejaría como nuevo. Pero no urge hacerlo en pleno invierno.
¿Mi sugerencia? Atiendan esos pequeños detalles que hoy están dejando de hacer por desidia, que cuesta más atenderlos si los dejan correr. Y puede ser en temas personales, creativos o laborales. Aprovechen que hoy es día de freír, o sea, Friday. ¡Háganlo!



Consejo sano, consejo fuerte 💪🏻
“Viernes de freír”,
para acabar el año
sin más pendientes.