Ilusiones y resultados
Vaya sorpresas…
Hay quien dice que uno se vuelve viejo cuando empieza a interesarse en cosas que antes no le importaban, para estar vinculado con gente más joven.
Ha sido el caso con este Mundial. Dado que a mi hijo menor le encanta el fútbol, he visto la mayor cantidad de partidos que puedo, varios con él, y he seguido con mucho detalle todos los resultados.
En ocasiones anteriores anotaba los resultados en una hoja y poco más. Claro que en el Mundial anterior ayudaba que en mi oficina a mi jefe y a algunos compañeros les encantaba y suspendían las labores para que viéramos los partidos, no solo de México, sino de selecciones importantes. Pero fuera del horario laboral, pocas veces lo seguía.
Ahora he llegado a ir al cine, a algún bar y, por supuesto, en casa; he visto más fútbol que nunca, viendo sorpresas, con molestias, con alegrías, con disgustos, con todo lo que este encuentro global genera.
Hoy, como se sabe, jugará la selección mexicana contra Ecuador por el pase a la siguiente ronda. Solo uno avanza. Al momento de escribirles, lo único que veo es una gran expectativa y el sueño del “¿y si sí?”, frase que se ha vuelto como icónica en estos momentos. Incluso, una marca de huevos los está imprimiendo en sus blanquillos.
Incluso ya el pato Merlín ha perdido algo de importancia. El gobernador de Nuevo León se trató de colgar de la selección de Países Bajos, que utiliza el mismo color que tiene su partido, el naranja, y parece que les echó la sal porque ayer fueron eliminados.
Hoy la expectativa es alta y veremos en qué concluye. Esperemos que sea positiva para nuestro país.
Traigo este tema a colación porque a todos nos sucede. Empezamos cosas con mucha ilusión para luego encontrar que se dificultan o que no son como esperábamos, que ofrecen dificultades o que el camino no es tan transparente como se esperaba. Vale, es normal.
No hay que deprimirnos ni aburrirnos, sino intentar hacer las cosas lo mejor posible. Porque de eso, de eso intenta cada día. De hacer de las ilusiones, resultados y de los sueños logros. Y paso a paso se pueden lograr. Siempre y cuando, por supuesto, no te rindas, no dejes de trabajar y sigas adelante.
Hoy, aunque juegue la selección, será momento de cumplir varias metas, varios logros y de ver cómo se llegan algunos resultados estelares por parte de mis hijos. Y eso me mantiene activo y enfocado.
Entiendo que la entrada de hoy no les dé mucho valor más allá de compartir estos pensamientos previos a lo que promete ser una noche complicada, sea que ganen o pierdan los seleccionados nacionales de México. Gracias por acompañarnos un día más. Nos vemos mañana, así sea crudos de alegría… o de tristeza.



