Estoy nervioso…
Malo que no lo estuviera.
Me preguntan si estoy nervioso por el programa en vivo de mañana. No puedo mentirles, sí, lo estoy.
Pero es normal: cada jueves, poco antes de entrar al aire en nuestras cápsulas de Contexto Legislativo, cada vez que estoy en el aula a punto de empezar a dar clase, cada vez que me toca dar una conferencia o hablar en público, estoy nervioso.
El tema no es sentir o no el nervio: el asunto es qué vas a hacer con él, si vas a dejar que te frene o vas a obligarte a sobreponerte a él y, en este caso, la cuestión es sencilla.
“Mañana tengo una charla entre amigos”, pienso. Y listo… ¡A darle!
El nervio viene porque es la primera vez que utilizaré esta herramienta. Me han comentado varios amigos que la usan, que es muy positiva para generar más vistas, más tráfico y más suscriptores. Así que ese es el tema, no es en sí el hecho de hablar, sino el hecho de usar una herramienta digital nueva por primera vez.
Insisto, no es nada que no haya hecho en el pasado. Ya había participado en algunos programas de televisión (ya les contaré del caso más raro), de radio, obviamente, clases en línea, talleres. Es decir, mi profesión es la de hablar y exponer en público. Así que no me da tanto miedo hacerlo.
Lo haré bien y espero que les guste, lo disfruten, lo compartan y que llegue más gente a Dichos y Bichos. Sí debo confesar que estoy nervioso.
Tanto, que se me estaba olvidando avisarles que el programa en vivo será a las 10:30 de la mañana, hora de México, equivalente a las 5:30 de la tarde, hora de Madrid. Estoy agendando 45 minutos, con una meta mínima de 30 y un tope de 60 minutos.
Así que, si quieren y pueden acompañarnos en vivo, o luego ver la grabación, adelante. Ya saben que lo bueno de estar presentes es que pueden participar con sus preguntas o pedirme que aumente detalles en alguna respuesta.
Entonces… los espero mañana.


