En el balance, salió bien.
Y ya quedamos para un par de ideas más.
Con un minuto de retraso respecto a la hora programada, ayer tuvimos nuestra conversación en Política NACOnal Oscar Chavira y yo. El tema, por supuesto, fue la reforma electoral y el costo que podría tener para la presidencia, así como cuál puede ser el plan B.
Como algunos saben, mis participaciones en ese programa suelen ser muy a gusto, muy positivas. En parte, porque podemos hablar sin censura y de manera ilimitada. El programa dura hora y media y no nos alcanzó el tiempo; por supuesto que hay muchísimo más que decir, pero creo que se abordó muy bien. Y en parte, porque también saben nuestros amigos del auditorio, que suelo hacer bastantes comparaciones en el tema histórico: antecedentes, ejemplos, casos parecidos, y ayer no fue la excepción.
También se incluyó en nuestro programa de ayer casos en que personajes políticos tuvieron algunos problemas al llevar adelante sus ideas. Por supuesto, no al grado de frenar una reforma constitucional a la presidencia por parte de sus aliados. También hablamos de los grados de libertad; qué cambios sí puede hacer la presidenta sin mucho problema, y en cuáles temas se aferra o son consistentes con que sea parte de un movimiento político que tiene una agenda común.
Es decir, no es solo que obedezca al expresidente, “que sea un títere de AMLO”, sino que hay cuestiones donde tienen una posición común y, por lo tanto, pareciera que le da seguimiento a órdenes recibidas desde Palenque. En este caso, la reforma electoral fue un compromiso del último bloque de reformas legislativas que comprometió López Obrador antes de irse, el “Plan C”. Por eso, al no ser una idea totalmente suya, el costo no le pareció tan grave a Sheinbaum. “Con que saque lo de nepotismo y no reelección y reduzca el gasto, lo demás no le preocupa tanto”, comenté.
Por supuesto, también salió a colación el tema de las tazas (que ilustran esta entrada), que si se fijan bien, una tiene un diablito y otra un angelito. Uno es el logo original y el otro el especial de los XV años del programa.
Y cerca del final, Óscar nos hizo una gran propuesta. Que hagamos programas más breves en nuestros respectivos Substack, en vivo, sin grabación, directo un salto al vacío. Bueno, ya les avisaremos cómo avanza esa propuesta para que también puedan acompañarnos por acá, con más frecuencia y menos duración, pero con la misma intensidad. De cualquier manera, en el balance salió bien. Y sí, verán que de repente tenemos esos trompicones de que uno tiene ideas y el otro guarda silencio, un poquito involuntariamente. En fin.
Como alguna vez me dijo Óscar: “No eres el más brillante de mis invitados. Hay gente mucho más capaz, pero que le cuesta trabajo hablar. Tengo que sacarle las respuestas con tirabuzón. Y tampoco eres el más explosivo en los adjetivos que utilizas. Hay unos que son bastante más animados y hasta groseros, pero eso emociona a buena parte del público, y tú no. Pero tienes el balance adecuado de platicar sabroso y conocer del tema. Entonces es difícil quitarte el micrófono, y vale la pena el programa que te hacemos. Son de los episodios que más escuchas tienen en las reproducciones y de los que se suelen ver completos. La gente se queda”. Es bueno saberlo.
En fin, les dejo aquí la liga por si quieren ver completa la hora 27 minutos y 38 segundos que duró la entrevista, con la oportunidad de que recibamos sus comentarios y analicemos más a detalle por acá. En el balance, insisto, creo que salió bien y los esperamos en Política NACOnal en un próximo programa.


