El recuento de la semana.
Raro, aunque no lo parezca.
Gracias por acompañarme a lo largo de otra semana. Hoy haremos una pequeña pausa para compartirles que tocó una semana atípica. O, más bien, con los acentos en lugares distintos a los habituales.
Tocó ir al aeropuerto. Sí, se supone que nos estamos preparando para el Mundial, pero la verdad es que se notan errores de diseño y otros de supervisión: desde que en vez de un par de kilómetros de bahía para subir y bajar pasaje, hay una pequeña glorieta. Que ni siquiera se deja abierta. Entonces, dar tres vueltas en lo que esperas a que salga a quien esperas toma más tiempo que llegar o salir del aeropuerto (33 minutos contra 30, en mi caso).
Martes de cine. Dos funciones, porque tenía rato sin ir. “Zootopia 2” y “Borrón y vida nueva”. La primera, muy técnica y con demasiadas referencias a otras películas, tanto de Disney como de otras productoras. Demasiadas para captarlas a la primera. A mi gusto, contrastando el guion con la primera, tomado todo al revés (del “prohibidos los reptiles” a “los reptiles fundaron Zootopia”). Demasiados giros de tuerca en supuestamente poco tiempo, ya que ha pasado menos de una semana desde la película original y resuelven todo en menos de 24 horas. Vale la pena verla en pantalla grande, atentos a los detalles.
“Borrón y vida nueva” no es lo que anuncian: una comedia. Es más bien una película de “coming of age” (maduración), pero no para un adolescente, como es común en el género, sino para la crisis de la media vida. Un señor que, harto de su familia, su trabajo y su vida, tiene la oportunidad de fingir demencia y empezar de nuevo, repasando los puntos en que se equivocó. Y de cómo se cuenta uno versiones de su vida cómodas, en las que uno suele ser la víctima, para terminar engañándose a sí mismo. Me gustó por la reflexión que implica. Bien, bastante bien.
Luego tocaron, miércoles y jueves, hacer reparaciones y mantenimiento al auto. Me entero de que algunas reparaciones, realizadas fuera de los canales normales, pueden salir hasta un 50 % más baratas. O, por ejemplo, cierta pieza que en el taller la cotizan en $900, puede conseguirse por menos de $300. Que tareas que te dicen que toman una hora de mano de obra especializada pueden hacerse en 5 minutos por prácticamente cualquiera. Incluso, que una luz direccional puede comprarse por doce pesos, y no por los 250 que querían cobrar. En fin, que ha sido buena semana en eso también.
Bueno, pues queda este rápido recuento de la semana: puedes aprender mucho observando hasta películas para niños; puedes abaratar los costos si haces cosas tú mismo en vez de delegarlas, y hay tareas que se pueden avanzar con menos tiempo y dinero del originalmente considerado. Fue, pues, una semana de aprendizajes.



Reparaciones,
doble función de cine
y viaje corto.
Enhorabuena por tu semana Gonzalo y que sean mejores las venideras 🙏🏻