El rapidín
¡Sí se puede, sí se puede…!
Una colega estaba preocupada esta mañana: le están dando la opción de publicarle un libro, pero debe tenerlo listo antes de enero, ya escrito, editado, diagramado y todo. Y teme que se le va a ir la oportunidad: normalmente, solo el primer borrador le toma entre cuatro y seis meses.
Entonces le comenté de la novela más rápida que he escrito: 18 días, del párrafo inicial a su publicación. Y no es mala: me atrevo a decir que es una de mis novelas mejor evaluadas. Claro que eso no incluyó el proceso de documentación y diagramación inicial (qué iba a pasar en cada capítulo, y en qué época y localización se realizaba).
El método era sencillo: dos sesiones de escritura en la mañana, de entre hora y media y dos horas cada una, para hacer un capítulo. Pausa larga entre ambas, de al menos treinta minutos. Por la tarde, se los mandaba a mi editora a una revisión detallada. Tenía ella 24 horas para regresarme los capítulos. Entonces, se iban con los lectores beta (eran 10 voluntarios, 8 empezaron, pero 5 se mantuvieron al ritmo necesario). Les mandaba dos correos, con un capítulo cada uno: uno hacia las 4 p.m. y otro a las 8. Ellos tenían hasta mediodía del día siguiente para mandarme sus comentarios. Entonces el miércoles por la tarde editaba lo que había escrito el lunes por la mañana. El jueves, lo del martes. Ya con los comentarios de la editora y los lectores beta.
Es decir: la novela se escribió en 15 días. Para el día 18, estaba editada. El 19 se diagramó y el 20 se publicó. Pero… no logré el contrato. Porque cumplía casi todo: longitud mínima, que fuera un documento original, temas y personajes, que tuviera una mujer fuerte liderando… Y solo se me olvidó un detalle: que fuera en inglés.
Me dijeron: “Maestro, es una buena obra, pero la queremos en inglés. ¿La puede tener en 10 días?” Y no, no acepté. No solo porque hubiera costado mucho sacar la traducción a tiempo. (Luego conocí a una autora a quien quiero, respeto mucho y que se ha aventado la traducción de un libro tres veces más largo en dos días. De haber sabido…).
En fin. Lo relevante es que sí he podido sacar una novela en un mes, de primera línea a publicación. Y parte de mi vida, desde entonces, ha sido ayudar a otros autores a hacer lo mismo. Pueden ver parte de la metodología en mi libro Escribe Hoy, y contactarme para ayudarlos a sacar sus libros rápido y bien hechos.



¡Lo conseguiste!
Escribir y publicar
un libro en un mes.
Es muy bueno ponerse la meta de accionar todos los dias. Me encanta escribir y las musas tienen su tiempo, pero si a cada proyecto le dedicamos años, es grande el riesgo de que quede en la nada...