El éxito no es lo que era
O, a veces, las métricas son distintas.
En la publicación de ayer —que algunos reciben por correo también, y si no te has suscrito, es buen momento para hacerlo— me di cuenta de un detalle: solo dos personas escribieron para pedir que se les mande el audio pronto. No sé si es porque todos los demás interesados saben que, tan pronto pueda, se los haré llegar. O, tal vez, porque solo hay dos personas interesadas.
He notado que aumentó, y mucho, la suscripción al boletín. Pero también que la apertura tiene fluctuaciones interesantes. Puede ser del doble de un día a otro. Y no necesariamente las entradas que uno cree que van a tener mucho éxito lo tienen. Es… como aleatorio.
Sí, hay caras frecuentes, que diario nos visitan y que con regularidad comentan en público o en privado. Pero hay otras que no aparecen por acá, pero me hacen llegar sus comentarios por otras vías. Y me llama la atención ver que son más de los que creía. Pero, al menos, cada uno se siente como una buena reunión de amigos.
Eso sí, las métricas que me había planteado no se han alcanzado totalmente. El éxito no es lo que era. Pero como me decía alguien muy querido hace poco: “Podrás ser genial, o muy bueno escribiendo. Pero solo no vas a llegar a ningún lado. Tienes que hacer más equipo”. Y tiene mucha razón.
Por eso, una de mis tareas el resto de noviembre será traerles algún invitado ocasionalmente, sea que hablemos de sus temas o una charla al alimón; e ir a presentar algunas ideas en otras publicaciones, aquí mismo y en otras plataformas.
Y para antes de que acabe el mes, les tendré un par de sorpresas. Eso sí, se enteran primero los suscriptores de manera directa. Continuaré haciendo de Dichos y Bichos un espacio adecuado para aprender, sorprenderse y divertirse. Gracias por estar.



Nuevos lectores,
sorpresas de noviembre:
hacer equipo.