“Debe ser como tener un hijo”.
“Y ahora toca esperar…”
Conforme a calendario, ayer entregué una versión de libro para un cliente. Sí, se acababa el mes y había que tenerlo listo. Seguirá después la versión en libro electrónico, la cual podrá estar unos cuantos días más. Y más adelante, la impresión masiva.
Muy relevante lo que me dijo una de las coordinadoras del mismo.
“Te agradezco todo el esfuerzo, porque se nota que es muy delicado esto de estar poniendo y quitando, formateando, corrigiendo que los saltos de página correspondan, que el índice sea adecuado; es mucho trabajo. Se nota que lo hiciste con mucha dedicación, te agradezco”.
Y añadió: “Esto debe ser como tener un hijo. Ya solo me resta esperar a que el proceso termine. Y por supuesto estoy muy emocionada de ver por primera vez mi nombre en un libro”.
Entonces le respondí con las fotos de algunos libros en los que he colaborado en esta parte del proceso y de otros donde me metí más como editor. Algunos de ellos están disponibles en mi página de autor en Amazon.
Y le comenté: “Pues sí, si es cierto el refrán de que ‘hay que tener un libro, un hijo y un árbol para trascender en la vida’, pues ya estás un paso más cerca. Y, por supuesto, ya llevo algunos más de experiencia que tú en los tres sectores”. Se rió un poco. Este momento de dar un libro por terminado es algo muy peculiar, muy interesante.
Vamos con el que sigue, para entregar uno más esta semana y decir que en abril ya también se cumplió el manifiesto de Don Quijote 2026. Por lo demás, aunque vendrán los días de descanso, nuestro boletín seguirá: mañana, con programa de radio, que no se suspende; así que tendremos episodio de audio, y el fin de semana será más ligero por esto de la supuesta vacación, así que si me leen, me dará mucho gusto, y si no, no se preocupen, no tendré avisos relevantes. Sí, textos muy entretenidos, como intento hacer cada día. Pero avisos importantes de los proyectos nuevos, hasta la siguiente semana..



