Cuando los lectores te inspiran…
A hacer lo que ya estabas haciendo.
Una de las grandes ventajas de compartir con tus lectores las ideas que vas teniendo es poder tener retroalimentación sobre ellas “en tiempo real”. O casi: dices algo, responden o comentan, y ves si el pulso del ánimo social es acorde a lo que quieres o no. No necesariamente de todo el mercado, sino de esa parte que está cerca de ti, te lee y te comenta.
En la noche del 21 de febrero, vi un comentario de Chava Pérez sobre Iscariote, el discípulo que falló al entregar al maestro. Y lo que él comentó coincide con la idea detrás de una de las novelas que estoy escribiendo.



