Cambios que impulsas
No todo es estrictamente personal.
Lo bueno de poder compartir las propias experiencias positivas es que inspiras a más personas a hacerlas.
Un ejemplo es que esta semana, en que les he estado compartiendo cómo van los cambios de hábitos, más de una persona de la audiencia me ha buscado para que les aclare algunos detalles de los protocolos, las técnicas y las herramientas que estoy siguiendo.
Incluso, no faltó quien me ha pedido que le comparta la receta de la sopa base que me está ayudando a cumplir las metas.
Y con mucho gusto lo hago, porque justamente el interés de compartirles estos textos es para que pueda ayudarlos a impulsar sus propios cambios. De nada sirve que yo mejore si el mundo se queda igual.
Dice por ahí un refrán que “vale más servir de ejemplo, aunque sea de mal ejemplo, que ser alguien inútil existiendo sin más”. Bueno, por eso quiero agradecerles a todos los que me han hecho llegar sus preguntas, comentarios, dudas; en privado, en redes, por correo e incluso alguna llamada telefónica por ahí.
Muchas gracias por dejarme compartir lo que he logrado estos días; nuevamente, no porque sea algo extraordinario, sino al revés: porque es algo ordinario que está al alcance de todos sin mucho esfuerzo.
Y si puede mejorar la vida personal de este gordito, puede mejorar muchas otras. Gracias por pensar que esa experiencia puede ser de utilidad a ustedes también.
Impulsar cambios es una gran manera de hacer que tu cambio sea mucho mejor porque no todo es estrictamente personal; se trata también de ayudar a los demás. Y por eso les comparto lo que estamos viviendo en primera persona. Para ver a cuántos más convencemos de que hagan algo mejor para ellos mismos.



Con el ejemplo
invitas a hacer cambios
a nuestra salud.
#haiku